La ultramaratonista eldoradense Sandra Rolón volvió a escribir una de las páginas más gloriosas del deporte misionero y mundial al completar con éxito una nueva edición del místico Spartathlon. Con este logro, la atleta de la Tierra Colorada cruzó la meta dentro del límite reglamentario de 36 horas y conquistó su séptima medalla de manera consecutiva en la carrera de ultrafondo en ruta más exigente del planeta.
La travesía de 246 kilómetros, que une la Acrópolis de Atenas con Esparta, exigió al máximo el rendimiento físico y mental de la corredora, quien debió superar más de 75 puntos de control eliminatorios, el sofocante asfalto heleno y el duro ascenso nocturno del Monte Parthenio.
Fiel a la tradición ancestral, Rolón coronó semejante proeza al llegar a los pies de la estatua del rey Leónidas I, donde recibió la emblemática corona de laurel y el cuenco con agua sagrada del río Eurotas. Con esta séptima meta consecutiva alcanzada, la representante de Eldorado agranda su leyenda a nivel internacional y llena de orgullo a toda la provincia de Misiones.




